domingo, 5 de abril de 2015

Me pesan los ojos.

El reloj dice 9:28 p.m. y mis ojos pesan y arden. Parpadeo hasta que olvido porque lo hacia.

Cierto, no quiero salir de mi adormitado cuerpo.

El calor de la luz de la habitación me sofoca, clavo los ojos en el interruptor y me concentro para apagarlo a distancia. Parpadeo  -otra vez- y la batalla esta perdida.

Me volteo en la cama y ubico fugazmente la pantalla de la televisión, se lee: "Noches Alcohólicas".

Luz déjame dormir y manda al diablo el pasado.


Las dos mujeres no se vestían descaradamente, usaban ropa ceñida, que resaltara el par de senos que tenían y a la vez sus blandas voluptuosidades desproporcionalmente distribuidas.Para completar estaban el par de zapatillas.

El locutor en off decía que a estas dos señoras no les parecía necesario invertir demasiado en ropa, su labia hacia el trabajo.

Mis somnolientos pensamientos razonan, las zapatillas las hacían rápidas para la huída, el comentarista no sabe nada del negocio.

Y me doy otra vuelta sobre las sábanas.

El trabajo no debe ser tan malo, esa vida trasgresora suma adrenalina que la vida necesita de vez en vez. Me hundo en la almohada. 

Ellas hablaban de que la pasaron mal algunas veces, que la pepa-droga- no duro lo suficiente: "Pero una tiene que ser astuta y al final no es mas que un mal susto. Tienes que saber hacerla, sinó no sirves."

Arrugo la cara con repulsión somnolienta. Conquistar y embriagar-drogar- hombres-urgidos- es bastante aprovechado. Y dudo. Me siguen pesando los ojos.

Pero trabajo es trabajo ¿o no?.


______________________

Una luz opaca y cumbia ruidosa de fondo ambientan el lugar desportillado consumido por olor a alcohol barato y cigarrillos. 

A mi lado un hombre con rasgos grotescos ríe. ¿ríe de mi o rie conmigo?.
No puedo averiguarlo porque mis ojos se pierden en el gran lunar peludo en su mentón. Noto sus arrugas y su grasosa piel.
Tiene la camisa desabotonada hasta la mitad del pecho y asi luce un collar barato que hace juego al anillo de su mano derecha.

Sigue riendo y cansado recuesta su mano sobre la mesa para apoyar encima su cabeza.

Su risa se va apagando para soltar ronquidos.

Lo hiciste Mary.

Ahora cojo el celular y la billetera de su bolsillo.

Robándole un dulce a un bebe gordo y ebrio. Las zapatillas no se van a gastar hoy.

En la calle logro ver mi reflejo en un auto, no es mi cara, ni mi cuerpo.

¡¿Pero que carajos?!.


______________________


Me despierto sobresaltada, es media noche y mi hermana esta dormida con el control remoto en su mano. La tv y la luz aun están encendidas.

Pienso mandarle un zapatazo al foco y apagarlo en una. No Mary, mucho escándalo para tan noche.

Me siento al borde de la cama y me río para mis adentros: Tengo que conseguir un trabajo o mi cabeza lo va a hacer por mí, y yo le tengo miedo a mi cabeza.

*El patito mata ideas.

10 comentarios:

  1. Tu cabeza es un festival que no se acaba nunca.
    Gracias por dejarnos asistir al espectáculo.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ud. siempre me escribe cosas tan bonitas que me da pena que me lea u.u
      Beso Torito.

      Eliminar
  2. yo tengo la cama cerca del interruptor, pero cuando se que ya voy a dormir solo uso la lampara de la mesa de noche. eso evitaque tenfa que pararme, porque si!! es cierto! da una flojera espantosa! espero que lo de la chamba ocurra pronto, pero por siaca! no vienen solas tienes que ir a buscarlas!
    abrazote grandote!
    buen inicio de semana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por sus consejos Gary, y no dude que los tomare muy en cuenta. Una buena semana para ud. también!.

      Eliminar
  3. No recuerdo de qué país eres… eres Peruana?, acá hay peperas por montón… pensé que solo había acá en Perú. A veces se les pasa la mano y dejan a uno frío por allí. Hay un cuento de Fernando Ampuero (bueno, en algo se relaciona con lo que escribes), que se llama “Taxi Driver sin Robert De Niro” que trata de los taxistas que roban a los borrachitos. Me hizo acordar a ese cuento. Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja, sí Eduardo soy peruana, Arequipeña para ser mas exacta.
      Gracias por la recomendación del cuento, ¡muy bueno! y no es por nada pero no está de mas darle ideas a mi cabeza jeje.
      Un saludo!

      Eliminar
  4. Jaja, no me esperaba ese final pensé que no la estabas pasando bien en la calle. Un gusto encontrarte saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que te gustara Jova y gracias por pasar. ¡un saludo!. :)

      Eliminar

Y tú porqué no comentaste?, te leo y me doy una pasadita por tu rincón ;)!