martes, 1 de septiembre de 2026

La cabra esta cansada de tirar pal monte.

 

La cabra quiere aprender a confiar, pero no puede; porque por alguna pequeña y estúpida razón siempre refuerzan su instinto de supervivencia y autosuficiencia.

Siempre ah sabido moverse sola, sin confiar en el resto porque nunca llegan a tener el grado de empatía y compromiso que ella le pone a las cosas.

Pero –y siempre hay un pero- un día raro de eclipse lunar, se le ocurre que puede probar en confiar en el resto, total ya va muy cansada de cargar con todo, resolverlo todo sola todo el tiempo es agotador; ¡¿quién mejor que ella para saberlo?!.

Entonces en este día rarisímo de eclipse, deja las riendas que le han encallado el cuerpo de tanto llevarlas a cuestas, y por fin confía. ¡Oh sí que confía!.

Pero la cabra es muy tonta, no debería confiar, no en cualquiera.

Y ahí va la cabra tan ilusa y esta tan cansada que no podríamos juzgarla por confiar de la manera inocente como lo hace.

Confía entonces en que un lobo desinteresado por la vida pueda ayudarla; ¡oh pobre e ingenua cabra!.

En lo que debió confiar era en que comprensiblemente el apático lobo la iba a traicionar, y en el primer momento de flaqueza volcaría cualquier tipo de culpa en ella: "¡Es tu culpa por dejar las riendas a mi cargo!."- decía.

No podemos culparlo por su sinceridad.

Nuestra incauta cabra, corre desesperada intentado sofocar el error, pero lo hecho, hecho está; y no le queda más que cargar con la culpa.

Ni siquiera sabe cómo, pero por alguna ayuda divina la cabra logra corregir como puede el error; sin embargo no sele ilesa.

Reavivó la vieja cicatriz que cala casi hasta los huesos, la cicatriz que lleva una vida recordándole porqué es mejor no confiar en el resto.

El resto solo sabe culpar.

Siempre ha sabido cargar con esos dedos acusadores; y es así como lleva su hermosa cicatriz calándole los huesos.

Por eso la cabra nunca debió dejar el monte, no debió siquiera pensar en confiar. La cabra siempre debe tirar para el monte de la desconfianza y autosuficiencia.

Confiar es para tontos y ella recordó de una agría manera que no debe ser ese tipo de tontos; la cicatriz palpitandole no le dejará olvidarlo.

-Es muy solo y triste tirar pal monte-.

2 comentarios:

  1. Es muy difícil confiar, en nadie, ni siquiera en uno mismo, por eso la soledad es lo más útil en muchos casos, para no decir que en todos.

    Saludos,
    J.

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Y tú porqué no comentaste?, te leo y me doy una pasadita por tu rincón ;)!